Un caballo le hace una entrada tan fuerte a una chica por su concha que le termina rompiendo y haciendo mucho daño al penetrarla, la muchacha termina llorando de tanto dolor, pero no es solo por eso por lo que llora, también se le saltan las lágrimas del inmenso placer que siente al mismo tiempo.

Es una escena de zoofilia muy bárbara donde el trotón se hace con los genitales de la mujer y los apura al máximo, sabe como aprovechar la situación y cogerse a esa hembra humana que se le ha puesto en bandeja para que hinque su palo atroz y le atraviese el chocho ignorando el llanto desesperado de la chica.