Caballo coge bestialmente a la mujer que no se esperaba la cogida tan brutal que el animal le iba a propinar, con el coño magullado la latina asume ese pedazo de verga como buenamente puede.

El semental la ha empitonado como si fuera una yegua pero con la diferencia que la concha de la mujer es mucho mas pequeña y estrecha y lo que le ha metido el equino es un cipote de noventa y cinco centímetros, una verdadera temeridad para esta mujer totalmente lanzada a una zoofilia extrema con animales demasiado grandes y con una fuerza atroz.