Dálmata rabioso por chingar con la rubia regordeta. El animal no encuentra el agujero y se vuelve loco pegándole a la rubita de coletas una tremenda paliza, es un animal muy grande y con la fuerza de sus empujes le está haciendo unos buenos moratones, la mujer se lamenta con disgusto pero el perro aun no lo ha dado por zanjado, tiene que rematar la faena y con mucho nerviosismo taladra a la gorda como si no hubiera un mañana, menudo trancazos le mete por todo el chirimbolo es una follada animal de padre y muy señor mío en el que la mujer terminará con unos bueno magullones y dolores que le duraran una temporada.