El guarro de mi perro consigue con mi novia lo que yo no he logrado jamás, y es que mi mascota provoca que mi novia se corra con squirting cuando la folla, ella incluso me pidió perdón porque me dijo que no lo pudo evitar, estaba tan excitada que se vino a chorros con la polla del perro penetrándola, yo podía oír los gemidos a viva voz que lanzaba mi chica.

Confieso que me sentía muy extraño, porque tenía una mezcla de furia y excitación al mismo tiempo, por un lado estaba celoso del animal, pero por otro me ponía caliente como una vela ver a mi novia atornillada hasta el extremo por un perro todo cachondo que la tenía cautiva con su verga endurecida como la roca.