Estas mujeres solteronas están siendo penetradas por sus mascotas, a las viejas obesas les gusta hacer zoofilia con sus perros porque son los únicos que les saben aliviar el coño, en esta ocasión no se puede decir el viejo dicho de “no tienen perrito que les ladre” porque ellas los tienen y además de ladrarles también saben follarlas muy bien.

Son dos hermanas que no han tenido mucha suerte con los hombres, y a sus cincuenta y ocho años no querían renunciar a tener una vida sexual satisfactoria, por lo que lo mejor que les ha pasado en la vida es descubrir la zoofilia gracias a internet, desde entonces estas dos viejas gorditas de tetas grandotas disfrutan de una sexualidad total con los perros.